Cada año, antes de la temporada de esquí, surge la pregunta: ¿debo llevar mis esquís o mi snowboard a un servicio técnico, o puedo hacerlo yo mismo mejor y más barato?
¿Por qué debería hacer yo mismo el mantenimiento de los esquís?
Los esquís y las tablas de snowboard tienen una vida dura. La nieve, el hielo y las diferencias extremas de temperatura, los terrenos más variados y la gran velocidad a la que se desplaza uno someten el material a un enorme desgaste. Por eso es aún más importante cuidar los esquís y las tablas.
Solo los esquís encerados se deslizan sin esfuerzo por las pistas nevadas y solo con los cantos recién afilados tendrás el agarre adecuado en la pista. Así bajarás al valle de forma más segura y ahorrando fuerzas. Por tanto, un mantenimiento periódico de los esquís, que debería consistir en encerar los esquís y afilar los cantos laterales, es obligatorio para cualquier esquiador, independientemente de su nivel.
Pero ¿por qué hacer uno mismo el mantenimiento de los esquís? Muy sencillo: ahorras tiempo, eres más flexible, puedes preparar tus esquís exactamente según tus preferencias y, a largo plazo, ahorras dinero.
Ahorrar tiempo y mantener la flexibilidad
Quien lleva sus esquís a un servicio técnico primero tiene que entregarlos y después volver a recogerlos. Dependiendo de la carga de trabajo del establecimiento, esto puede tardar varios días. Especialmente durante las vacaciones o la temporada, no siempre resulta práctico.
En cambio, quien realiza el mantenimiento de los esquís en casa es independiente. Los esquís están en el sótano o en el garaje y pueden prepararse exactamente cuando convenga. ¿Quieres ir a esquiar espontáneamente a la mañana siguiente? No hay problema. Por la noche, vuelve a afilar rápidamente los cantos y encera los esquís: listo.
También puede ser útil realizar un mantenimiento breve entre días de esquí. Después de un día en pistas duras, quizá sea necesario corregir un poco los cantos; tras una semana con mucha nieve, puede ser conveniente aplicar una nueva capa de cera. No tienes que hacer un mantenimiento completo cada vez, sino exactamente lo que tus esquís necesitan en ese momento. Por eso, el esfuerzo tampoco es muy grande.
Preparar los esquís de forma personalizada
Otra gran ventaja: al realizar tú mismo el mantenimiento de los esquís, decides cómo se preparan tus esquís.
No todos los esquís ni todos los esquiadores tienen las mismas necesidades. Por ejemplo, un esquí para pistas duras puede recibir una preparación de cantos diferente a la de un esquí para condiciones más blandas. También se pueden adaptar individualmente el ángulo de los cantos deseado o la elección de la cera.
Al encerar, puedes utilizar diferentes ceras según la temperatura de la nieve, las condiciones de la nieve y el ámbito de uso. Quien prepara sus esquís por sí mismo puede adaptar la preparación con mucha más precisión a las condiciones actuales y a sus propias preferencias.
Esto es especialmente importante para los esquiadores ambiciosos y las familias que utilizan varios esquís. Un esquí all-mountain, un esquí de competición y los esquís de los niños no tienen por qué prepararse necesariamente de la misma manera. Con tu propio equipo puedes elegir el tratamiento adecuado para cada esquí.
Ahorrar dinero en el mantenimiento de los esquís a largo plazo
El mantenimiento propio de los esquís también puede resultar rentable rápidamente desde el punto de vista económico. Aunque un solo servicio en una tienda especializada es cómodo, los costes se acumulan cuando hay que mantener varios esquís con regularidad.
Esto resulta especialmente evidente en familias con varios esquiadores o en niños que entrenan y compiten con regularidad. Quien posee varios pares de esquís y los encera y afila periódicamente durante la temporada puede tener que pagar varios cientos de euros por ello.
Quien realiza por sí mismo los trabajos más importantes invierte una vez en buenas herramientas y materiales consumibles, y después puede utilizarlos una y otra vez. Especialmente con varios pares de esquís y una práctica frecuente del esquí, realizar uno mismo el mantenimiento puede resultar rentable a largo plazo.
En esta entrada del blog hemos elaborado una comparativa de costes.
Más control sobre el mantenimiento de tus esquís
Y quizá el punto más importante: cuando haces tú mismo el mantenimiento de tus esquís, sabes exactamente qué sucede con ellos. Puedes revisar los cantos periódicamente, reparar de inmediato los pequeños daños y no tienes que esperar a que un pequeño problema se convierta en un servicio más grande.
Tampoco necesitas un taller profesional de esquí. Con las herramientas adecuadas, muchos trabajos del mantenimiento de los esquís en casa, en el garaje o en el sótano, pueden realizarse de forma sencilla y fiable. Así, el cuidado de los esquís deja de ser una obligación molesta y puede convertirse de manera natural en parte de la preparación para el próximo día de esquí.
Por eso, nuestro lema es: ¡Más diversión con más seguridad!
Más ventajas de realizar tú mismo el mantenimiento de los esquís
En raze-cat nos hemos especializado precisamente en los aficionados a los deportes de invierno que quieren encargarse personalmente del mantenimiento de sus esquís. Nuestra experiencia de muchos años, tanto en el ámbito recreativo como en el de competición, garantiza un equipamiento óptimo para disfrutar al máximo de la práctica del esquí. En nuestra tienda encontrarás consejos para el mantenimiento móvil de los esquís, instrucciones de cuidado y, por supuesto, todas las herramientas y productos necesarios. Aquí tienes una pequeña selección:
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